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Un pensamiento a la vez. Un paso a la vez.

En una sociedad que nos impulsa constantemente a ir más rápido, es fácil sentir que debemos resolverlo todo al mismo tiempo: las preocupaciones, las responsabilidades, los problemas del presente y hasta aquello que todavía no ha ocurrido. Esta necesidad de tener todo bajo control puede generar agotamiento emocional, ansiedad y una sensación permanente de estar atrasados.



Por eso, recordar que “un pensamiento a la vez, un paso a la vez” puede convertirse en una herramienta sencilla, pero poderosa, para cuidar nuestra salud emocional.

Nuestra mente tiene la capacidad de anticipar escenarios, analizar posibilidades y recordar experiencias. Sin embargo, cuando intentamos atender demasiados pensamientos simultáneamente, podemos sentirnos abrumados. No siempre necesitamos encontrar todas las respuestas de inmediato; muchas veces necesitamos detenernos, respirar y concentrarnos únicamente en aquello que podemos atender en este momento.


Un pensamiento a la vez

No todos los pensamientos requieren nuestra atención inmediata. Aprender a identificarlos y observarlos sin dejar que cada uno nos arrastre puede ayudarnos a recuperar cierta sensación de calma.


Cuando aparezca una preocupación, podemos preguntarnos: ¿Esto necesita ser resuelto ahora o puede esperar? Esta sencilla pregunta permite diferenciar entre lo urgente y aquello que nuestra mente está adelantando innecesariamente.

También es importante recordar que tener un pensamiento negativo, una preocupación o un momento de incertidumbre no significa que ese pensamiento sea una realidad. Los pensamientos son parte de nuestra experiencia mental, pero no necesariamente representan hechos.


Un paso a la vez

Los grandes objetivos pueden parecer difíciles cuando los observamos como un todo. En cambio, dividirlos en pequeños pasos puede hacer que sean más alcanzables.

No necesitamos saber exactamente cómo será todo el camino para dar el siguiente paso. A veces basta con preguntarnos: ¿Qué puedo hacer hoy? ¿Cuál es el siguiente paso posible?

Avanzar lentamente no significa estar detenido. Cada pequeño esfuerzo cuenta. Descansar también puede formar parte del proceso, porque cuidar nuestra energía es necesario para continuar.



Aprender a vivir en el presente


El pasado puede enseñarnos y el futuro puede motivarnos, pero nuestra capacidad de actuar se encuentra en el presente.


Practicar la atención al momento actual puede ayudarnos a disminuir la tendencia a vivir constantemente en lo que ya ocurrió o en lo que podría ocurrir. Respirar conscientemente, organizar nuestras prioridades, realizar una actividad con atención plena o simplemente permitirnos unos minutos de pausa son formas sencillas de regresar al presente.

No tenemos que solucionar nuestra vida completa hoy. Podemos ocuparnos de una preocupación, completar una tarea, tomar una decisión y después continuar con la siguiente.


La vida no siempre avanza al ritmo que esperamos, y eso no significa que estemos fracasando. Cada persona tiene sus propios tiempos, procesos y circunstancias.

A veces, avanzar significa simplemente continuar.


Un pensamiento a la vez.Un paso a la vez.Un día a la vez.


Y si hoy no podemos resolverlo todo, también está bien. Lo importante es recordar que no tenemos que cargar con todo al mismo tiempo.


Marisela Borges

Psicóloga

 
 
 

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Sitio web oficial de Marisela Borges, Psicóloga. Quito-Ecuador 2026

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